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Entrevista a Salomé Chulvi y su "Abecedario imposible"

POR ISABEL ALAMAR
 

 

Este libro de relatos cortos supone la puerta abierta a un universo disparatado y mágico. Ha sido “la locura de escribir lo imposible” como bien nos comenta Salomé Chulvi al final de esta entrevista. Un libro lleno de retos alfabéticos que nos sorprenderá y seducirá por su originalidad a partes iguales.

 
 
 
     Abecedario imposible
 
 
Toni Alrtos, en el que cada relato contiene solo palabras que empiezan por una misma letra del abecedario.

Me encantan la flexibilidad y el poder del lenguaje. En realidad, el tautograma es un recurso muy antiguo, que han usado poetas como el mismísimo Quevedo. Yo solo lo he actualizado, me pregunté si sería posible lograr un conjunto compacto de tautogramas con todas las letras del alfabeto.

Qué retos te supuso este Abecedario imposible tuyo.

El mayor reto fue soltar el control sobre las historias disparatadas que iban surgiendo Mi mente racional jamás hubiese escrito así, casi por azar, al combinar las palabras extraídas del diccionario. Y mi censora interna protestaba: “¿Cómo vas a escribir eso?”. Y es que hay verbos que no hubiese escogido nunca en caso de no tener las manos atadas… pero lo único que importaba era la coherencia textual, no mis reparos ni lo que iban a pensar de mí quienes lo leyesen.


No me costó demasiado, lo escribí en unos días y lo revisé varias semanas. Pero resultó tan extraño que lo guardé en un cajón creyendo que nadie lo publicaría. Más tarde, conocí a Kolo y se me ocurrió encargarle que lo ilustrase para facilitar la comprensión. Y la guinda la puso Juan Luis Bedins, presidente de CLAVE con su brillante prólogo. El resultado me encanta.

Qué letras son las que más esfuerzo te supusieron y cuáles fluyeron como el agua por un buen cauce.

Hubo letras más complejas, como es el caso de la Ñ, la Q, la K o la X. Lo que hice fue comenzar por ellas, y abrir la mente para liberarme de estructuras conocidas y la lógica habitual de nexos entre las frases. Tenía que haber una manera.

Saqué recursos de otros formatos. Por ejemplo, la Ñ es un diálogo de fábula entre animales. La Q una pregunta poética lanzada al aire, que engloba una respuesta. La K, una fobia a la disfemia y la X una reyerta cuyo desenlace es contado como un resultado de quiniela futbolística. En cambio, las demás letras fluyeron casi por sí solas. Yo sola me reía al ir transcribiendo.

Educar es tranformar y transformarse

Qué temas veremos en tu original propuesta.

Prácticamente cualquier despropósito, y tantos temas como letras en el alfabeto. Por citar algunos: hay una celebración llena de humor sobre el día del orgullo masculino, infidelidades, crímenes, partos, pleitos, la ternura de unos abuelos que han perdido a su nieta y se preguntan por qué no han fallecido ellos en su lugar, el odio a la Navidad de una persona solitaria, la juerga de unas amigas borrachas, un romance entre un fontanero y Fina, su frágil flor; una operación a causa de la obesidad, una infección de urología… Pues, eso: imprevisible y diverso.

Qué opinó Toni Alcolea de este libro cuando le propusiste que lo publicara.

Me contestó que la propuesta era ESPECTACULAR, me lo escribió así en mayúsculas y con signos de exclamación, y que estaba interesado en publicarla de inmediato. Todavía estoy en shock de lo poco que tardó en materializarse. Olé libros ha cambiado radicalmente mi esquema del tiempo razonable que cabía esperar hasta que un editor te conteste, con el volumen de trabajo que manejan. Enviarle un correo y recibir su entusiasmo en menos de una hora, batió mi récord.

Qué otros grandes retos te has propuesto a ti misma aparte de éste.

Tengo entre manos un ensayo y me interesa mucho el desarrollo personal, aplicar la creatividad y el lenguaje divergente, ir más allá de nuestra programación o matrix. En ese sentido, da igual si escribo reseñas, poesía, ensayo, novela o cuento. En todo busco el mismo sentido de trascendencia y muestro mi fe en lo sutil.

Eres maestra, cómo ves la situación actual y qué es lo que te gustaría que se incorporase a la Educación.

No soy maestra, soy escritora, la diferencia es que lo segundo lo siento como profesión, lo profeso… es decir, lo haría aun cuando no me pagasen por ello. Pero trabajo en un colegio, es cierto. Hace veinte años que ejerzo como maestra, y siento que hemos ido de un extremo a otro, con recursos limitados, inundados de burocracia y presionados para obrar milagros sin autoridad. A menudo siento que trabajo más con las familias que con los niños. A ellos basta con ofrecerles caminos, autodisciplina, creatividad, ilusión y no cortarles las alas, pero a los adultos nos viene bien tomar consciencia de las cosas que se nos han ido olvidando y recuperar valores perennes. Incorporaría también (ya lo hago) la educación emocional y la meditación o cualquier otra técnica de conexión interna, para mí, las escuelas de padres son la clave. Educar es transformar y transformarse. Como madre sé bien que no hay atajos. Es simple. Un árbol se sostiene por sus raíces.

Aparte de los relatos cortos sé que también te gusta escribir poemas, serías tan amable de compartir uno de tus poemas con todos nosotros.

Por supuesto. Este poema pertenece a mi poemario Luz Caballero. Editorial Lastura, en la Colección Concilyarte y puede verse en videopoema en mi canal de Youtube e Instagram.

Las Hijas de Eva

Luz Caballero es hija de las hijas sin paraíso./ Hijas de la Hija, las hijas de Eva./ Luz Caballero sabe que debe comer del fruto prohibido./ Ser más que una costilla, aceptar que sus adanes/ no sepan tomar decisiones y traigan siempre el Infierno/ con su falta de honor y su falta de hombría./ Luz no tiene ni Adán ni padre, piensa que le importa un cuerno. / La culpa es pues de las hijas, herencia que se encadena,/ por los gestos airados de Dios./ Luz ha estado siempre sola.../ Las hijas de Eva aprenden de su madre a cazar serpientes para la cena.

Sedúcenos, para finalizar, transcribiendo una página de tu Abecesario imposible. Y dinos por qué nos va a encantar.

Este es mi tautograma preferido, la Q. También podéis escuchar su ritmo en el videorelato de mis redes y apreciar así las ilustraciones bellísimas que lo acompañan. Se trata de la letra Q:

¿Qué quieren quince quijotes quinceañeros quienesquiera? ¿Que qué quieren? Quieren quilates, quinielas, querella. Querer, quieren quimera, quitapenas químicos, quórum quitasueños. Quizás quiten quillas, quizás quiebren quebrantahuesos, quebrarían. Querencia quemarropa. Queman queroseno, quejas, quebrantos. Queda querella, quieren querella. ¿Qué quieren quince quijotes quebrados? Querían querer, querubines, que quisieran quererles, querían.

Abecedario Imposible os va a seducir porque es divertido, como un álbum de cromos ilustrados para adultos que son niños grandes todavía rebeldes, te rompe los esquemas lógicos, y según dice Toni Alcolea: “Es el libro más insólito, original y diferente que hemos publicado”. Pura locura. La locura de escribir lo imposible.

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