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 Entrevista con Carlos Bardem, ganador del Premio Espartaco de novela histórica de la Semana Negra de Gijón

POR JAVIER CARRASCOSA

 

 

Carlos Bardem, 57 años, Madrid, actor y escritor ha ganado el Premio Espartaco de novela histórica con “Mongo Blanco”, una obra de 600 páginas sobre el tráfico de esclavos en las colonias españolas durante la primera mitad del siglo XIX. En “Mongo Blanco”, Bardem narra la historia de Pedro Blanco, un traficante de esclavos malagueño que en el final de su vida, en un manicomio de Barcelona, allí se siente arrepentido. La novela está basada en hechos reales, pero con una trama de ficción, donde intenta iluminar la «participación de España» en el tráfico de esclavos, que «no forma parte del discurso oficial» del relato de la historia del país.

“Cuando se habla de esclavos negros la imagen que se tiene es la de los campos de algodón de Estados Unidos, pero se omite la de las plantaciones de caña de azúcar en las colonias españolas, que fue de mayor magnitud”, comentó en la recogida del premio.

El jueves 6 de julio presentó su libro "Mongo Blanco" junto a Fermín Goñi en la Semana Negra. ¿Qué tal fue el acto?

Fue una experiencia extraña, como todo en estos tiempos de la plaga. Extraña, pero hermosa. Goñi ha hecho una magnifica lectura de mi novela y pudimos hablar largo y tendido del Mongo Blanco, del esclavismo español y de por qué se ha silenciado siempre este periodo de nuestra historia. De por qué los esclavistas eran siempre los demás.

¿Cómo has visto este año esta edición de la Semana Negra de Gijón?

Era mi primera vez y todo el mundo se empeñaba en contarme las maravillas de las anteriores ediciones… ¡Jajaja! Tengo la suerte de no haberlas vivido, así que para mí esta ha sido especial y maravillosa. No puedo por menos que admirar y agradecer a los organizadores, jurados, voluntarios, por tan hermoso ejercicio de resistencia. Sinceramente espero que algún día pueda conocerla en condiciones más normales.

Acabas de recibir el Premio Espartaco a la Mejor Novela Histórica que otorga la Semana Negra de Gijón ¿que supone esto para ti?

Una gran felicidad. Y la seguridad de que es viento nuevo en las velas de mi negrero, en la feroz travesía que propone “Mongo Blanco” a lectoras y lectores. La novela va camino de su sexta edición con Plaza y Janés en España. Sigue viva a más de un año de su publicación. Está gustando y sorprendiendo. Y ahora estamos preparando el lanzamiento, desde México para toda Latinoamérica, de la edición que hace Fondo de Cultura Económica.

¿Esperabas este premio?

Una vez que eres finalista, ¿por qué no? Lo que me sorprendió de verdad fue ser elegido finalista entre tanto como se publica en España.

La novela se escribió el año pasado ¿estas preparando alguna novela?

Sí, yo siempre estoy escribiendo algo. “Mongo Blanco” es mi sexto libro y mi cuarta novela. El confinamiento ha sido un tiempo de escritura y estoy rematando una nueva novela. Algo absolutamente distinto en genero, forma y tono. Me horrorizaría escribir siempre el mismo libro.

El esclavismo español es un debate encapsulado en el mundo académico, ahí no parece molestar. Yo he intentado acercárselo al gran público

Mongo Blanco es una historia de verdaderos piratas ¿como te has documentado para escribir este libro?

Bibliografía, sobre todo leer. Hay mucho y bueno publicado en el ámbito universitario sobre este tema. Lo curioso es que el del esclavismo español es un debate encapsulado en el mundo académico, ahí no parece molestar. Yo he intentado acercárselo al gran público.

¿Como nació la idea de escribir esta novela?

La obsesión por entender el Mal, con mayúsculas. El ejercicio del mal. No creo que exista una relación más desigual, perversa o malvada entre dos seres humanos que la que hay entre un esclavo y su amo. Y la curiosidad. Soy licenciado en historia, especialidad moderna y contemporánea, me topé con Pedro Blanco en un pie de página y me di cuenta de que no sabía nada de él y muy poco del esclavismo español. Me puse a leer y me encontré con algo aterrador y fascinante.

Aunque es una novela histórica ¿algún personaje tiene algo de ti?

¡Jajaja! ¡Espero que no! “Mongo Blanco” es una rica galería de tremendos hijos de perra… Aunque yo creo que por fuerza todos los personajes llevan trazas de su autor. Saben de la vida lo que pueda saber este.

Se ha publicado en España y en Latinoamérica ¿tenéis pensado traducirla en otros idiomas?

Estamos en ello.

Carlos eres actor y escritor. ¿Por qué orden?

¡Jajaja! Depende. En estos días, en Gijón y con el Premio Espartaco en la mano, disfruto mucho de mi escritor. Pronto empiezo a rodar una película y ahí se impondrá en actor. Soy un tipo con suerte. Me apasiona contar historias, y actuar y escribir no son sino dos formas distintas de contar historias, las de otros y las propias.

Durante la pandemia que nos ha obligado a estar encerrados en casa ¿has escrito un libro, tomado notas de lo que ocurría para escribirlo?

Sí, claro, aunque lo que estoy acabando no tenga relación con esta peste. Pero esto ha sido, está siendo, un golpe tan demoledor a nuestra visión del mundo, nuestra forma de vivir, que por fuerza determinará gran parte de la creatividad, no solo literaria, presente y futura.

Tu producción literata es amplia. Es último es una novela histórica, has escrito sobre tu madre, ¿no te tira un género literario concreto en el que escribir?

No, como te he dicho, me horrorizaría repetirme. Yo no puedo escribir desde una formula o como un funcionario. Cada libro es distinto porque yo necesito sorprenderme, apasionarme, asustarme y, sobre todo, divertirme para escribir. Pienso que si eso no me pasa a mí, mucho menos le pasará a los lectores. Para mí escribir es una actividad de riesgo, peligrosa, no me interesa hacerlo de otra manera.

Ya podemos salir, más o menos a la calle. ¿Qué proyectos laborales tienes?

Filmar y escribir. Escribir y filmar. Por ese desorden.

 

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